jueves, 26 de febrero de 2009


Mirá lo que provocaste, que te adore como a un dios, verte desde abajo por lo grande que es tu figura. Hacés sombra y me refresco con tus aguas. Te sigo por caminos de piedras mordedoras arrastrandome con las uñas que se me salieron y mis rodillas desgastadas de pasión, sangre de amor nace de mi interior, se desliza por mis muslos cosquillosos, dibujan líneas infinitas hasta el piso, ese es mi sacrificio. Morirme desangrada, secarme y darte todo, te lo entrego a una botella sin fondo. Sagrado te considero , una escultura anónima de manos ingeniosas que te hicieron como yo pedi, como rezé tantas noches en voz baja, acostada de espaldas, entregandome al cielo estrellado y siguiendo el silencioso camino de mis lágrimas, sintiendo como quemaban mis mejillas para apagarse en mis orejas y susurrando palabras consoladoras antes de ser cenizas. Y por fin bajaste del espacio, puro y hermoso, te acostás a mi lado, aunque soy inferior me querés,me tocás y vibro a la par detus besos regalados. Te metiste, te apoderaste de mi cuerpo, hasta del pelo más fino, como un fantasma. No quiero que desaparescas, permanecé conmigo, alimentate de mi si hace falta.Ya me entregué, ahora soy tuya.