
Yo yo yo y nadie màs que yo. Es un buen momento para empezar a preocuparme màs por mi. Cambio de mes, de estaciòn, de animos. Hoy por casualidad muy rara, llegue temprano al colegio, màs que de costumbre, y me sentè en mi banco, allà atràs de todo y sin saludar a nadie, y por suerte tampoco tenìa a quien, me recostè sobre mi mano que amanecio con uñas despintadas y me puse a descansar...algunos minutos antes de que vengan todas esas caras que me dan asco. Y cerrè los ojos pero no por mucho tiempo, el sol salìa timidamente pero como es dueño de todo no me pidiò permiso para molestarme con su enceguecedora luz, una bola negra en mi vista me impedìa ver con claridad y se marcaba los objetos como un sello, de a poco se esfumaba y volvì a la normalidad, acostumbrandome a la claridad. Agarrè mi làpiz que estaba feliz porque la noche anterior le saquè punta para dibujar personas, intentè con amy y con luke, debo ser sincera, no salieron tan mal como pensaba. Es lindo ver como la mina del làpiz salìa limpita y nueva del sacapuntas, como brillaba y hacìa trazos tan perfectos! Despuès con lo que sobraba de esa maderita me puse a armar casitas o vestiditos y esas cosas. Bueno, està mal lo que hice, me puse a dibujar mi banco ( igual estàn muy estropeados, no quiero justificarme con eso, pero me tentò y sobretodo en esta mañana tan aburrida y fresquita) y me deslizaba con el objeto entre mis dedos ìndice y pulgar, salìan de la punta y de mi mente cosas incoherentes, sin sentido. Me cansè y mirè hacia la ventana sucia, con huellas sabrà uno de quien, y observaba vagamente ese àrbol que està paradito ahì todos los dìas, desde el mismo àngulo y nunca me harto de hacerlo, me gusta deslumbrarme por la forma tan rara que toman las ramitas. Y ahì fue cuando percatè algo nuevo, no digo extraño, pero que no veìa hace tanto: hojas. Hojas verdes y repletas de clorofila, pequeñas, pero en fin. Sorprendida y contenta, porque es un claro indicio de que el cruel invierno se està despidiendo, y vienen otros tiempos que visten a los arbolitos dandoles color y alegrìa. Asì fue como me sentì. Nueva, dejando todo atràs, a esa persona que me torturò todo este tiempo( o que yo quise que me torturara), que me hizo sufrir, me dejò desnuda y con frìo, fràgil. Era una ramita. Pero siento que estoy naciendo con las hojas primaverales, que vengan muchos pajaritos cantores a posarse en mi, y que me inunde el sol de nueva luz. De un nuevo todo.