Y ahora llegó la noche, la de un viernes que me resultó tan vacío desde que bosteze a las 9 y pico de la mañana hasta ahora que no dejo de mover los dedos, o de pensar a mil por segundo. Tanto lo hago que ya me enfermo la mente, el corazón. Volví a la realidad hace escasos minutos, y cuando no, tengo el instinto de descubrir cosas que no tendrían que existir en mi campo visual. Son como hormigas molestas por las cuales una no puede acostarse tranquila en el pasto de alguna plaza, preocupada de que trepen, pelo por pelo, hasta mi boca y me ahogue, asxifia, sin aire,sola,infeliz,ilusión de salvarme, pero termino muriendo. Molestos bichos, molestos seres que no dejan vivir, odiosa su forma de ser y no ser, pero es así y yo boba, lo acepto. Quizá porque no tengo otros brazos cálidos, pero para que si ultimamente son frios como metal, duros por la verdad que esconden. ¿Para que sigo? Mi destino es no ser feliz, de ninguna manera, por más que lo intento.Solo llego a ver,sentir la efe, e, ele, i, ce,i,de,a,de, saben como? Mintiendome. Mitomana automática, con baja probabilidad de vida.Altas de lluvia lagrimosa.
Ay, si no me quedan fuerzas, y si ya me rindo, lo hago cada semana, quiero recuperar todo, pero si no vale la pena, fabrico amor como una madre lo hace con su leche, y nadie lo toma, no me acepta, no le importo.
Es para uno solo, el que todos(pocos) conocen. Sigue lastimando, sigue dejandome de querer con cada pestañeo, sé que el ya no tiene nada para darme, está seco.Hoja de otoño.
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